Escena IV – The Man With The Golden Sword


Tokio, 9:45 am. Sailor Venus yace inerte en la azotea de un edificio. ¡Y su cabeza también, sólo que a unos tres metros de ella, ja-ja-ja! Ejem…

Sailor Moon: Mi… Minako…

Figura misteriosa (envainando el Sakabatou): Una menos…

Sailor Moon: ¡Canalla! ¿Cómo te atreviste a hacer algo tan horrible? ¡Te odio, te odio!

Sailor Moon recoge la cabeza de Sailor Venus.

Sailor Moon: ¡Toma esto, asesino!

Figura misteriosa: ¿Oro?

¡SPLAK! Sailor Moon avienta la cabeza de Venus hacia el destajador anónimo y se la pega por toda la cara.

Figura misteriosa: Oooroooooo…

Allen: ¿Cómo le hiciste para saber en dónde nos encontrábamos, Shinta? ¡Rayos, si no fuera por tu estúpida intromisión hubiera sido yo quien cortara esa cabeza!

Figura misteriosa: ¿Cuántas veces tengo que repetírtelo? ¡Mi nombre es Kenshin, Himura Kenshin! ¡Mejor conocido como Hitokiri Battousai!

Allen: Eso es lo de menos. ¡Ahora, entrégame esa cabeza por las buenas o probarás la ira de mi espada!

Kenshin: Relájate, Schezar. No importa cuál de los dos se lleve la cabeza, el resultado siempre será el mismo. ¿Por qué no miras hacia arriba? Todo lo que hacemos está siendo monitoreado por aquel robot espía.

Un cuervo da vueltas en círculo por encima del edificio.

Allen: ¡Eres un maldito! ¡Con que así fue como supiste en dónde estábamos! ¿No es cierto?

Kenshin: Es una verdadera lástima que no hayas podido lograrlo, pero fue tu culpa por haberte dilatado tanto. Deberías aprender más sobre la tecnología digital de la Luna Azul.

Allen: ¿Tecnología? ¡Wow, qué extraña suena esa palabra en boca de un jubilado samurai de la era Meiji! ¿Por qué no te vas a inventar la rueda, descubrir el fuego o algo por el estilo, eh?

Kenshin: ¡Demonios, ya estás comenzando a despertar el Battousai que hay en mí!

Nota de MAHH: Cualquier parecido con el comercial de cierto cereal azucarado es pura coincidencia.

Allen: ¡Vamos, Shinta, enséñame el poder de tu Sakabatou! ¡Quiero demostrarte lo inútil que puede resultar una espada sin filo frente a un arma real como ésta!

Kenshin: ¡Con gusto te haré tragar cada una de tus insolentes palabras, rubia oxigenada!

Mientras tanto, en algún recóndito paraje de la Tierra, un enigmático personaje observa con impaciencia todo lo que acontece (además del lector, claro está) por medio del robot espía.

Personaje enigmático: ¿Qué estás haciendo, Himura? ¡Tráeme de inmediato esa cabeza! ¡No pierdas más el tiempo con ese jovencito impertinente!

Allen: ¡PREPÁRATE A MORIR!

Kenshin: ¡HITEN MITSURUGI RYUU!

¡FLASH! ¡SWISH! ¡CHINK! ¡Recórcholis, no pude ver nada! Todo transcurrió tan rápido que… ¿huh?

Allen: Mi… mi espada… ¡Tú, pequeño samurai de peluche! ¡Has partido por la mitad mi flamante espada!

Kenshin (enfundando): Tú te lo buscaste. Decidí voltear el filo por esta vez para darte una lección de buenos modales. Ahora me retiro. ¡Sayonara!

Allen: ¡Espera!

Hitokiri Battousai desaparece velozmente por la puerta de la azotea, llevándose consigo la cabeza de Sailor Venus. Allen Schezar intenta perseguirlo, pero…

Las Sailors que quedan: ¿A dónde crees que vas? ¡Alguien tendrá que pagar por la muerte de Minako!

Allen: Gulp… ¡Taiyouken!

Nota de MAHH: No pienso dar explicaciones. Admito que se me acabaron las ideas y punto.

Sailor Mars: ¡AAARG, MIS OJOS!

Sailor Jupiter: ¡No… no puedo ver nada!

Tuxedo: ¡Ese miserable utilizó una técnica especial para escapar!

Sailor Mercury: Estoy en el cieeelo… ¡Todo se ha vuelto blaaaaaanco!

Sailor Moon: ¡Buaaa, me duelen mis ojitooos!

No cabe duda, hay un complot fantástico para eliminar a las Sailor Scouts. ¿Quién estará detrás de toda esta conspiración? ¿Cuál será el destino de las Sailor Scouts restantes? ¿Qué sucederá con la cabeza de Sailor Venus? ¿Dónde estará el cerebro de Sailor Mercury? ¿Por qué Tuxedo Kamen se vestirá tan hortera? ¿Alguien tiene una aspirina…?