Capítulo 8: “Regresando”


La ceremonia religiosa fue muy bonita. Todo salió como estaba planificado.

Cuando Trunks y Jenny salían de la Iglesia, él buscaba entre los presentes que los felicitaban a su padre, pero no lo encontró. Buscó su ki, pero tampoco lo sintió.

Cuando iban camino a la CC, donde se realizaría la celebración, hubo unos momentos en que Trunks se sintió bastante mal. Creía que su padre estaría allí, pero no había servido de nada haber hablado con él. En eso pensaba cuando la mano de su ahora esposa apretó suavemente la suya.

JN: Cariño, debe tener una buena razón para no haber venido. A lo mejor se aparece en la CC, ya sabes como es.

TR: Ojalá –dijo sonriendo y luego le dio un largo beso.

Para cuando llegaron a la CC, ya todos se estaban divirtiendo. La música inundaba el ambiente, y cuando los novios entraron al jardín, fueron recibidos por todos los presentes con aplausos y felicitaciones.

Jenny decidió cambiarse el vestido de novia por uno más cómodo luego de una larga sesión de fotos.

Mientras ella se cambiaba, Bra se acercó a Trunks.

BR: No vino –dijo tristemente.

TR: No, Bra –contestó en el mismo tono–. Tenía la esperanza de que viniera por lo menos a la fiesta, pero…

VG: ¿Ya perdiste la esperanza? –ambos voltearon sorprendidos.

BR: ¡¡Papá!! –gritó abrazando a su padre efusivamente.

VG: Hola, Bra –respondió correspondiendo a su abrazo.

BR: Te he extrañado mucho.

VG: Yo también –le dijo al oído.

BR: Voy a traerte algo de comer, no te muevas de aquí –Vegeta y Trunks se miraron unos momentos. Una sonrisa apareció en la cara de Trunks.

TR: Gracias por venir… papá –dijo extendiéndole la mano, pero Vegeta no la estrechó. Se acercó a él y lo abrazó.

VG: No seas tonto, hijo.

Segunda vez en su vida que su padre lo abrazaba. Recordaba la primera vez. Era apenas un niño. Se sintió tan apenado. Pero ahora era diferente. Sólo le respondió el abrazo, que duró unos pocos instantes pero que lo hicieron sentir muy bien.

VG: ¿Y tu mujer?

TR: Me dijo que volvía en seguida. Voy a buscarla, espérame aquí.

Pero Trunks no fue a buscar a Jenny, sino a Bra.

TR: Bra, ¿lo tienes?

BR: Sí, aquí está. Es éste, ¿verdad? –dijo mostrándole un CD.

TR: Sí –dijo revisando la carátula.

BR: ¿Cuál es la canción?

TR: La cinco. No te vayas a equivocar.

BR: ¡Claro que no! Oye… ¿estará bien que hagamos esto? Porque… no sé. Tal vez empeoremos las cosas.

TR: Las cosas no pueden estar peor de lo que están. Éste es nuestro último recurso. Si no los hacemos reaccionar con esto, tendremos que olvidarnos de tener un papá y una mamá juntos.

BR: Sí, tienes razón.

En ese momento apareció Bulma detrás de ellos.

BL: ¿Qué tanto hablan ustedes dos? –preguntó acercándose a sus hijos.

TR: Nada, nada, je je je. Es que Bra me estaba contando de un muchacho que le gusta.

BR: Sí, je je je, así que ahora voy a ver si lo encuentro, je je je –rió con ambas manos en la espalda escondiendo el CD.

BL: ¿Qué están tramando ustedes dos?

TR: ¿Nosotros? Nada. Y ahora voy con Jenny, que me debe estar echando de menos –dijo escapando de la situación.

BL: “Algo se traen entre manos” –pensó. Y lo que se traían entre manos era un CD que Bra llevó al gran equipo musical que ambientaba toda la CC.

Colocó el CD, pero no recordó cuál era la canción. Miró al otro lado del jardín en busca de iluminación y allí vio a Trunks que la estaba mirando y le mostró su mano extendida dándole a entender que era la canción nº5.

Bra asintió y seleccionó esa canción.

PLAY

JN: ¡Hola, señor Vegeta! –saludó alegremente.

VG: Hola.

JN: Me alegra que haya venido –Vegeta le sonrió.

VG: ¿No deberías estar vestida de blanco?

JN: Sí, lo que sucede es que el vestido de novia no era muy cómodo. Por eso me lo cambié.

VG: Ah…

JN: ¿Sabe?

VG: ……

JN: Se ve muy bien de traje –sonrió. Vegeta abrió los ojos sorprendido al escuchar una melodía familiar.

VG: Esa… canción…

JN: ¿Mmm?

“En palabras simples y comunes yo te extraño,

en lenguaje terrenal mi vida eres tú.

En total simplicidad sería yo te amo

y en un trozo de poesía tú serás mi luz, mi bien,

el espacio donde me alimento de tu piel que es bondad.

La fuerza que me mueve dentro para recomenzar

y en tu cuerpo encontrar la paz”

Bulma estaba buscando a Jenny para ver más detenidamente cómo le quedaba la sortija en la mano. Siempre había querido sentir una alianza en su mano izquierda, pero se conformaba con verla en las demás personas.

Luego de preguntarle a algunos invitados dónde estaba ella, alcanzó a divisarla entre toda la gente. Estaba conversando con alguien, pero la cantidad de gente no le permitía ver con quién.

Avanzó hacia ellos, mientras la canción sonaba. Cuando alcanzó a darse cuenta de qué canción se trataba, se detuvo en seco y se volteó hacia donde estaba la radio para ver a quien había puesto la canción.

“Si la vida me permite, al lado tuyo

crecerán mis ilusiones, no lo dudo.

Si la vida la perdiera en un instante

que me llene de ti

para amar después de amarte, vida,

no tengas miedos ni dudas

que tú serás mi mujer.

Mira mi pecho, lo dejo abierto

para que vivas en él”

En eso, Vegeta se volteó hacia la radio y Bulma hacia Jenny. Ambos se sorprendieron y sus rostros palidecieron.

No podían dejar de mirarse por unos momentos que se les hicieron eternos. Trunks, Bra y Jenny presenciaban la escena atentamente, esperando alguna reconciliación, pero nada. La canción seguía sonando.

Vegeta quería decirle tantas cosas, pero las ideas se enredaban en su cabeza. “Sólo sé sincero” –recordaba. Y más encima la canción.

“Para tu tranquilidad me tienes en tus manos

para mi debilidad la única eres tú.

Al final tan sólo sé que siempre te he esperado

y que llegas a mi vida y tú me das la luz, el bien.

Ese mundo donde tus palabras hacen su voluntad

la magia de este sentimiento que es tan fuerte y total

y tus ojos que son mi paz”

Bulma, por su parte, quería darle un fuerte abrazo. Golpearlo y besarlo, llorar y reír, pero no podía reaccionar. Ambos retrocedieron unos pasos. Bulma salió corriendo y Vegeta, elevándose en el cielo, desapareció.

Trunks, Bra y Jenny se reunieron.

BR: No resultó.

JN: ¿Y ahora qué hacemos?

TR: No hay nada más que podamos hacer.