Capítulo 4: “Un nuevo contratiempo”


La última vez dejamos a Vegeta y al pequeño Trunks en la cámara de gravedad. Nos preguntamos si podría seguir todo así de tranquilo…

Ya eran más de las dos de la tarde y hacía bastante calor en la capital de oeste. Era la hora en que todas las personas salían de sus trabajos para almorzar en sus casas o en alguna otra parte. Todo estaba muy tranquilo, incluyendo en la Capsule Corp., en donde no se escuchaba nada… excepto en la cámara de gravedad…

Vegeta seguía entrenando sin importarle la hora que era, y ahora se encontraba totalmente concentrado levitando en medio de la cámara con el traje de entrenamiento que había fabricado con las pesas. Estaba dando vueltas sobre un mismo sitio como si imitara las manecillas de un reloj. Tenía los ojos cerrados y, mientras hacía esto, algunos objetos de la cámara, como pesas, mancuernas y otras cosas, comenzaron a levitar a su alrededor. Vegeta había estado practicando esto en los últimos días, tratando de mejorar su concentración, pero al juzgar por las gotas de sudor corriendo por su rostro, era un ejercicio que necesitaba de mucho esfuerzo y dedicación por parte suya, y Vegeta, cuando hacía algo, se dedicaba de lleno a eso…

  • VG : Vamos… kkk… así está muy bien… –murmuraba en voz baja mientras los objetos comenzaron a girar en torno suyo y la velocidad iba en aumento– sólo me falta un poco más para dominar esto… grrr… ya casi… nada puede salir mal…
  • TR : ¡¡¡¡BUUUUAAAAAAA!!!! –gritó Trunks de golpe, provocando un fuerte eco en toda la cámara.
  • VG : ¡¡¿¿QUÉ??!!… ¡¡¡AAHHHH!!! –gritó Vegeta al perder la concentración por el susto y caer pesadamente al suelo, al igual que todos los objetos que levitaban con él.

Sin darle importancia a la caída de su papá, Trunks continuó llorando más fuerte, mientras Vegeta se levantaba y por lo que se veía en su rostro, estaba TERRIBLEMENTE furioso y se dijo a sí mismo:

  • VG : El príncipe de los saiyajins… el guerrero más poderoso del universo… asustado por el llanto de un infante… no puedo creerlo… ayy… –dijo mientras se sobaba el golpe– Esta vez… ¡¡este mocoso me las pagará!!

Vegeta se acercó a su hijo con una terrible expresión en su cara. Trunks, que seguía llorando, no se molestó en mirarlo y sujetó con fuerza su biberón… que se encontraba vacío…

  • VG : ¡¿QUÉ DIABLOS TE OCURRE, NIÑO?! –le dijo muy molesto– ¡¡¡POR TU CULPA SE ARRUINÓ LO QUE ESTABA HACIENDO Y NO SÉ SI RECUERDES LO QUE TE DIJE QUE TE HARÍA SI ME VOLVÍAS A MOLESTAR!!!… –le gritó amenazante, a lo que Trunks paró de llorar, pero luego siguió llorando arrojando su biberón contra los barrotes de su corral cerca de donde estaba Vegeta, que no pudo hacer otra cosa que cubrirse los oídos, mientras pensaba apretando los dientes– “¿Ahora qué le pasará a este mocoso? Tengo que encontrar la manera de callarlo antes de que me vuelva loco”
  • TR : ¡¡BUUUUAAAAA!!!! –siguió el llanto.
  • VG : ¡¡Ya, cállate!! –dijo mientras se cruzaba de brazos– A ver… hace un rato estaba muy tranquilo… ¿qué estuve haciendo en ese momento?…
  • TR : ¡¡BUUUUAAAAA!!!! –volvió a llorar.
  • VG : ¡¡Que te calles!!!… Ah, demonios… qué niño tan molesto… mmh… ahora que recuerdo… mientras estuve haciendo mis ejercicios acrobáticos, estuvo muy callado y entretenido… a menos que llore porque ya se aburrió y quiere verme saltar de nuevo… –se colocó de frente a él y le dijo– ¡¡Escúchame, niño!! Si ya te aburriste de estar aquí, pues lo siento mucho… ¡¡Porque yo no voy a ser tu payaso personal, ni voy a hacer acrobacias sólo para que te entretengas cada vez que quieras!!… ¡¡Así que ten eso muy claro!!
  • TR : ¡¡¡¡BUUUUAAAAA!!!! –continuó el llanto.
  • VG : Argg… no, no creo que sea por eso… –pensó– éste empezó a llorar de la nada… ¿qué rayos puede ser?… yo no sé nada de psicología de bebés, ni tampoco lo necesito saber… todo es por culpa de Bulma por dejarme al mocoso… –comenzó a caminar en círculos– Este niño no se calla con nada… tengo que recordar lo que dijo mi suegra cuando vino… ¿qué me dijo en caso de llanto?… Primero dijo algo de estar solo… pero no creo que sea eso, si ha estado conmigo todo este tiempo… ¿qué otra cosa más dijo?… ¡ay,no!… espero que no sea lo que estoy pensando… –dijo lo último con desagrado.

Respirando profundamente, Vegeta cargó con cuidado a Trunks que seguía llorando… y quitándose uno de sus guantes, tocó el pañal del niño previa vacilación y al cabo de unos segundos sopló con alivio…

  • VG : ¡¡¡Uffff!!!… afortunadamente no era eso… pero entonces, ¿qué más puede ser? –dijo mientras sostenía a Trunks, que no había dejado de llorar, en su brazo. Ya estaba a punto de dejarlo de nuevo en el corral, cuando en un instante, Trunks pescó el dedo de la mano de Vegeta con fuerza y se lo introdujo en la boca, sorprendiendo al saiya– ¿¿Qué??… Pero… ¡¿qué haces, niño?!… ¡¡suéltame!! –gritó ensanchando los ojos.

Vegeta tenía una expresión, más que confundida, nerviosa, porque Trunks nunca había hecho eso con él antes. No sabía qué hacer, y de pronto sintió que su hijo le estaba succionando el dedo, que justo era en la mano desenguantada, y cerraba los ojos, calmándose. En eso recordó algo más que le había dicho la Sra. Briefs:

“…simplemente puede tener hambre y quiere comer…”

  • VG : ¡¡Hambre!!… ¡¡así que todo el escándalo de este infante era por eso!!… tiene hambre… demonios… debí haberlo sospechado antes cuando tiró el biberón… –dijo sin entusiasmo, y luego, frunciendo el ceño, dijo extrañado– Pero… que yo recuerde, esa mujer tan ruidosa lo había dejado con bastante leche en su biberón cuando se fue hace unas horas… pero, ahora que lo pienso… estamos hablando de un bebé saiyajin y por supuesto eso no pudo ser suficiente alimento para él… y justo se le ocurre tener hambre en este momento… ¡bah!… ¡que no moleste!… yo tampoco he comido y no me quejo. Además, tengo otras cosas más importantes que hacer… ¡Ya basta, niño!… ¡¡deja mi dedo, que me lo vas a arrugar!! –dijo librándose del agarro de Trunks con brusquedad y dejándolo en su corral, haciéndolo llorar de nuevo…
  • TR : ¡¡BUUAAAAA!!!!! –gritó bastante malgeniado.
  • VG : ¡¡Ya no me molestes, niño caprichoso!!… –gritó exasperado– ¡¡¡NO ME VOY A MOVER DE AQUÍ Y DEJAR MI ENTRENAMIENTO SÓLO PORQUE TÚ TIENES HAMBRE, Y POR NADA DEL MUNDO ME VAS A CONVENCER!!!

Minutos después…

Se escuchó abrirse la puerta principal de la Capsule Corp., para dar paso a Vegeta, caminando muy molesto con su traje normal, ya que se había quitado el pesado traje de entrenamiento de hacía un rato, y llevaba a Trunks bajo uno de sus brazos, con rumbo a la cocina. Al llegar, dejó a su hijo sobre la mesa, mientras murmuraba…

  • VG : …por nada del mundo me va a convencer… sí, cómo no… –dijo irónico, repitiendo sus palabras anteriores– ¡¡Ah, qué demonios!!… –luego lo miró y gruñó– ¡¡¡Pero ni se te ocurra pensar que va a ser así siempre, ni que me has ganado!!!… ¡¿Entendiste, mocoso?!

Trunks lo miró y sonrió aplaudiendo, a lo que Vegeta bajó la cabeza resignado… Realmente, lidiar con un bebé de un año era la prueba más difícil que le había tocado. Apretando los labios de rabia, volteó hacia los estantes y mientras los abría se decía…

  • VG : ¿En dónde diablos guardará Bulma la comida del niño?… y ahora que lo menciono… ¿qué es lo que le da de comer?… –en eso recibió un golpe en la cabeza de algún objeto y volteó molesto, ya sabiendo quien se lo había lanzado– ¡¡Oye, tú!!… ¡¡¿sigues con el estúpido juego de tirarme cosas, eh?!!… ¡¿qué es esto?!

Luego de decirlo, se fijó en el objeto que había caído en el suelo, un frasquito de vidrio vacío que decía comida para bebés… sorprendido miró a su hijo, que lo observaba con una sonrisa en su pequeño rostro. Lo vuelvo a repetir: para su edad, era un chico muy listo. Finalmente, Vegeta dijo:

  • VG : Así que esto es lo que comes… ¿no, niño? –dijo sin mucho interés y con su típica expresión– …umph… no creo que uno solo te sea suficiente… por lo menos debes de comer unos tres o más… pero, en fin… este frasco está vacío, así que no sirve de nada… ¿dónde estarán los demás?

En eso, Vegeta se percató de un papel escrito que estaba pegado en uno de los estantes. Tomándolo, lo leyó:

  • VG : ¿Quién habrá dejado este papel aquí?… A ver… qué dice: “Busca en el primer estante, superior, extremo derecho…” –leyó extrañado–. No comprendo… pero, veamos qué hay… –y siguiendo lo que decía la nota, abrió el estante indicado y allí encontró otro papel colocado a propósito, y un poco más molesto, dijo– ¿Qué?… ¿otro papel?… ¿Quién habrá querido hacerme caer en este juego estúpido?… Lo más seguro es que haya sido Bulma… vaya manera tonta de hacerme perder el tiempo –y tomándolo, leyó el nuevo papel–. “Se acabó la comida para bebés, tendrás que ir al centro comercial a comprar más”… ¡¡¿¿A COMPRAR MÁS??!!… ¡¡¿¿ACASO SE HA VUELTO LOCA??!!… ¡¡PEDIRME A MÍ QUE HAGA ESO!!!… ¡¡AH, NO, ESO NI LOCO LO VOY A HACER!! –gritó totalmente furioso.
  • TR : ¡¡¡BUUUAAAA!!! –volvió a llorar de nuevo, asustado por los gritos de su papá.
  • VG : ¡¡TÚ, CÁLLATE!! –se volteó irritado– ¡¡¡NO ME PONGAS MÁS FURIOSO DE LO QUE ESTOY, PORQUE NO LA CUENTAS!!!… ¡¡¡Y NO ME INTERESA QUE NO TENGAS ESA COMIDA!!!… ¡¡¡COMERÁS LO QUE HALLA!!!

Sin prestarle atención a los llantos de su hijo, Vegeta abrió la nevera con la intención de buscar algo de leche para darle…. pero ante sus ojos y enojo, apareció otro papelito escrito…

  • VG : ¡Oh, no!… ¡¡otro más!!… ¿ahora qué dirá esta vez?… “Tampoco hay leche… tendrás que comprarla” GRRRrrrrr….. –al parecer, la Sra. Briefs le había dado al niño la última leche que quedaba. Vegeta comenzó a ponerse muy rojo, como un volcán a punto de explotar, y gritó retumbando la casa– ¡¡¡¡¡¡ARRRGGG!!!!!!… ¡¡¡MALDITA SEA!!!

Trunks siguió llorando, a lo que Vegeta, que estaba al borde de un colapso nervioso, se cubrió los oídos y apoyó su frente contra la pared, mientras trataba de calmarse. Estaba a punto de volverse histérico, esto no podía estar pasándole, y pensaba si tal vez hubiera sido mejor quedarse en cama hoy…

  • VG : ¡¡Mierda!!… esto no puede estar sucediéndome… –se decía a sí mismo con un tono de voz furioso– ¡¡Maldición, Bulma!!… ¡¿qué he hecho para que te vengues así de mí?!… qué haré… qué haré… si lo escucho llorar una vez más, no sé lo que sea capaz de hacerle… ¿pero qué diablos estoy diciendo?… este mocoso engreído no va a ganarme y no tengo porqué ponerme así… éste no es problema mío… así que simplemente no le haré caso y punto… ahora me iré despacio, y nada tiene porqué importarme…
  • TR : ¡¡¡¡BUUUAAAAA!!!! –gritó al ver que Vegeta dejaba la cocina.
  • VG : Ay… ¡¡ya no lo aguanto!!… –dijo deteniéndose en seco– me van a reventar los oídos si sigo así… ¡¡no iré a ese lugar a comprarte comida!!… ¡¿ME OÍSTE, NIÑO?!… ¡¡NO VOY A IR!! –dijo apretando los puños.
  • TR : nnnh…mmm… –gimió y reanudó el llanto– ¡¡¡¡BUUUAAAAA!!!!

Trunks estaba muerto de hambre y su llanto era la única manera de expresar cómo se sentía. Pasó bastante rato y el pequeño no dejaba de llorar… y esto le había producido hipo por el esfuerzo. Sus ojitos estaban muy rojos, pero a pesar de todo seguía llorando. Vegeta no se había movido de donde estaba, parado contemplando la puerta, y pensaba:

  • VG : Qué niño más necio… –pensaba con algo de incomodidad– Pensaba que se iba a callar rápido, pero ya veo que no es un capricho… quizás de verdad tenga mucha hambre… pero, ¿qué puedo hacer yo?… no tengo porqué ir a comprarle comida, sobre todo porque detesto ese sitio… grrrr… –volteó a mirar a su hijo, que ya le había pasado el hipo, pero seguía llorando, aunque menos fuerte… y apretando los dientes, dijo en voz alta– …¡ESTÁ BIEN!… ¡ESTÁ BIEN!… ¡¡IRÉ A ESE LUGAR A BUSCAR TU COMIDA, AUNQUE TENGA QUE ARREPENTIRME DESPUÉS!!…

Trunks dejó de llorar al escuchar a su papá, comenzó a calmarse mientras su respiración se normalizaba y, al verlo acercarse, sonrió aún con lágrimas en sus azules ojos. Vegeta lo miró, sin cambiar su acostumbrada expresión y le dijo:

  • VG : Que ésta sea la última vez que te hago un favor… y no lo hago porque quiera ni me guste… sólo que si sigues llorando de esa manera, te puedes hacer daño… –dijo con un tono de voz más suave, pero luego pensó unos instantes y de inmediato añadió frunciendo el ceño– …¡¡y si te pasa algo, toda la culpa caerá sobre mí, así que no me causes problemas!!

Luego de dejarlo en su corral, Vegeta se dio media vuelta con rumbo a la puerta de salida, y cuando iba a recoger las llaves de una mesita de centro, observó otro papel colocado debajo de ellas a propósito, y la leyó:

  • VG : ¿Otra nota más?… esto ya se está volviendo monótono… a ver… qué dice… “Buena elección… aquí te dejo la tarjeta de crédito. Que pases un buen día. Te amo… Bulma” –luego de leerla, sonrió irónico y se dijo– Tal parece que ella lo tenía todo planeado… y yo que me preguntaba dónde estaría la tarjeta de crédito… es como si Bulma hubiera viajado en el tiempo y se hubiera enterado de lo que iba a pasar… bueno, qué diablos… ya ajustaré cuentas con ella después… mejor me voy antes que este enano vuelva a llorar de nuevo… –y diciéndolo, tomó la tarjeta y se dispuso a irse.
  • TR : ¡¡¡BUUAAAAA!!! –volvió a llorar desde su corral, apoyándose en el barandal.
  • VG : ¿¿Por qué lloras ahora??… –dijo acercándose a él, a lo que Trunks dejó de llorar– Ya te dije que voy a ir… así que espérate tranquilo… –al verlo calmado de nuevo, volvió a irse.
  • TR : ¡¡¡BUUAAA!!! –lloró otra vez y Vegeta le gritó fuertemente desde donde estaba…
  • VG : ¡¡¿¿Quieres hacer que pierda la paciencia y me desanime de ir por tu comida, mocoso??!! –iba a gritarle más cosas, cuando recordó algo y pensó– “Ahora que recuerdo… este llanto ocurrió en la mañana y era porque… no quería quedarse solo… demonios… ¡¡es cierto!!… no puedo dejarlo solo, porque podría causar un estropicio y hacerse daño si rompe algo como la vez anterior… uno nunca sabe de lo que es capaz un bebé saiyajin… pero tampoco quiero llevarlo conmigo… ¡¡si no quiero ir solo, menos voy a querer ir con él!!… pero si no voy, otra vez comenzará el concierto de llantos, y no lo soportaré… mmmhh…” –cuentas de sudor comenzaron a correr por su frente, y dándole la espalda le dijo con dureza– ¡¡SI ES QUE VOY A IR… IRÉ SOLO!!!… ¿¿COMPRENDES??… ¡¡¡ASÍ QUE NI PIENSES EN VENIR CONMIGO!!!
  • TR : ¿Aah?… mmm… ¡¡¡¡BUAAAAA!!!! –volvió a llorar, a lo que Vegeta gritó golpeando el muro, pero sin romperlo, y dándose vuelta le gritó:
  • VG : ¡¡¡BASTA YA!!!… ¡¡NO QUIERO ESCUCHARTE GRITAR MÁS!!… ¡¡ESTÁ BIEN!!… ¡¡VENDRÁS CONMIGO!!… ¡¡¡PERO YA NO LLORES!!! –le gritó de golpe totalmente ofuscado y con los ojos muy abiertos.

Trunks cesó de llorar, volviendo a sonreír, y estiró sus manitos al ver a su papá acercándose. Vegeta lo cargó y le dijo mirándolo a los ojos:

  • VG : Escúchame bien, niño… éste va a ser el trato para que vengas conmigo… no quiero escucharte llorar ni una sola vez, ni tampoco quiero que me dejes en ridículo y sobre todo… ¡¡Que no me molestes!!… ¡¿quedó claro, sí o no?!

Esto último lo dijo acercando a Trunks a su rostro y mirándolo con su expresión enojada, a lo que Trunks puso una carita de extrañeza… y de golpe se agarró a las mejillas de su papá, riendo. Vegeta se sorprendió por lo que su hijo estaba haciendo y trató de alejarlo de su rostro…

  • VG : ¡¡YA, DÉJATE DE HACER ESO, QUE ME MOLESTA!! ¡¡SUELTA!! –tiró de Trunks hasta que lo soltó y le dijo mientras se sobaba la mejilla– Y la última cosa antes de ir… ¡¡no vuelvas a tocarme ni a hacerme esas cosas tontas!!… eres muy irrespetuoso con tus mayores, ¿lo sabías?

Trunks rió de nuevo y Vegeta suspiró resignado, porque sabiendo que no le iba a entender, era inútil que lo amenazara. Entonces se dispuso a irse con Trunks de compras. Pero en la puerta se detuvo y murmuró:

  • VG : ¿Y ahora cómo voy a llevarlo?… podría hacerlo volando… sería más rápido, pero al tener que cargarlo me quitaría maniobrabilidad de movimientos… y además sería muy incómodo…
  • TR : aga…ga…aaa –balbuceó Trunks, señalando algo que estaba colgado en la pared.
  • VG : ¿Qué cosa?… ¿ehh?… ¿qué quieres? –al ver que se agarraba al objeto de correas rojas, al percatarse de que era un canguro para cargar bebés y llevarlos sostenidos por adelante, recordó cómo había visto a Bulma usarlo para llevar a Trunks algunas veces. Vegeta lo miró con cara de espanto y dijo molestándose –¡¡Ah, no!!… ¡¡eso no!!… ¡¡¡NO VOY A PONERME ESA COSA TAN RIDÍCULA PARA LLEVARTE, AUNQUE SEA LO ÚLTIMO QUE HAGA EN ESTA VIDA!!!

Al cabo de un buen rato, Vegeta salió de su casa con Trunks… sólo que lo tenía cargado del canguro que traía puesto… y al ver su rostro enrojecido, a Vegeta se le notaba bastante avergonzado y dijo nuevamente en tono irónico:

  • VG : …lo último que haga en esta vida… grrr… –dijo muy molesto, mientras Trunks, que estaba colgado a la altura de su abdomen y de espaldas a él, movía sus bracitos divertido– …umph… si hubiera sabido que iba a terminar así, hubiera preferido seguir siendo mercenario en el espacio… pero, bueno, qué más da… tengo que seguir… –luego miró a su hijo y dijo– ¡¡Oye, enano!!… ¡¡más te vale que te sujetes bien, porque iremos muy rápido!!

Y terminando de decirlo, el príncipe de los saiyajins partió volando a toda velocidad con su hijo a cuestas, y se perdieron luego de dejar una estela de polvo que se disipó lentamente…
¿Cómo se imaginan que serán esas compras?… no se pierdan el próximo capítulo…