Capítulo 4: “¿Su Alteza Real, la Princesa Rya?”


 

Palacio real de Vegeta.

La última vez que estuvimos con Vegeta, en el mundo paralelo, él se desmayó de la impresión. Ya pasaron varias horas y se repuso en sus habitaciones.

Bulma II: Señor, me retiraré para que podáis dormir.

Vegeta: No, alcánzame mis atuendos reales. Iré a la biblioteca del palacio, así que anuncia mi llegada, no quiero que haya nadie allí, salvo el encargado de atenderme en hemeroteca, que es justo donde pienso ir.

Bulma II: ¿Consultaréis periódicos viejos, Señor? Si queréis puedo hacer que os los manden a vuestras habitaciones, así podréis descansar.

Vegeta (piensa): ¡Cómo me cuida! ¡Es increíble, pero debo disimular! (En voz alta): ¡De ninguna manera, mujer! ¿Crees acaso que soy un debilucho? Mira, mejor apártate y limítate a tus obligaciones.

Bulma II: (asustada): Sí, señor, enseguida. (rápidamente alcanza la ropa y sale, después de hacer una profunda reverencia)

Vegeta (piensa, mientras se viste): Con esta ropa me parezco a mi padre… Esto que pasa es realmente increíble, me pregunto si no me estaré volviendo loco, aunque… pensándolo bien… cuando llegó Trunks del futuro, también parecía increíble, y sin embargo sucedió. Tampoco parecía cierto lo de las esferas del dragón, sin embargo… Y lo más increíble de todo, yo, el príncipe de los saiyanes, dando mi vida en la lucha contra Buu para salvar la Tierra, el planeta que juré destruir ¡y como si eso fuera poco, cuando vuelvo de la muerte me fusiono voluntariamente con Kakarotto, a quien juré matar! Sí, realmente en este mundo suceden cosas muy raras. Pero ahora lo primero que debo hacer es averiguar lo que pasa y el papel que desempeño aquí.

Entonces, Vegeta se dirige a la biblioteca del palacio. la cual, afortunadamente, está en el mismo lugar donde él la recuerda, entra y pide al bibliotecario los principales periódicos del planeta desde 35 años atrás. El bibliotecario hace una selección y Vegeta se ubica en una mesa y lee:

Vegeta: “Freezer y su ejército son derrotados por su Majestad, el Rey Vegeta, su real hijo, el príncipe Vegeta y el guerrero Bardock” ¡Oh, derrotamos a Freezer, antes de que él nos eliminara! Y yo participé también. Un momento: ese Bardock… ¡es el padre de Kakarotto! ¿Estará también él aquí? ¡Qué pesadilla! Mejor sigo leyendo… “El príncipe Vegeta se convierte en el SSJ de la leyenda durante la batalla contra el tirano espacial Freezer”. ¿Así que yo fui el primero que se convirtió? ¡Je! Aquí, por lo menos no me ganó de mano Kakarotto. Este lugar no está tan mal, después de todo. Sigamos: “Dolor en Vegeta. Nuestro gran monarca, Su Majestad, el rey Vegeta I, murió por las heridas que sufrió en la épica batalla contra Freezer. Su hijo, el Príncipe Vegeta, será coronado la semana que viene como Su Majestad, el Rey Vegeta II.”… Así que de esa manera murió mi padre… Entonces yo llegué al trono a los doce años… Hubiera sido preferible eso y no ser soldado de ese maldito durante tantos años… “El guerrero Bardock se convierte en el hombre de confianza del nuevo rey”. “Su Majestad otorga el grado de Lord Principal y Conde al guerrero Bardock.” ¿Así que en este lugar el padre de mi rival es mi mano derecha? ¡Qué cosa más irónica! “Nuestro gran monarca decidió tomar el lugar de Freezer en el gobierno universal”. “De ahora en adelante el ejército saiyan se dedicará a conquistar planetas, cuyas poblaciones esclavizará, si se someten, y destruirá en el caso de resistencia”. ¡Vaya, de todas maneras esto es ‘mejor’ que lo que hacía Freezer”. Veamos noticias más modernas, veré si encuentro algo sobre mi mujer y mi hijo. ¡Oh! Aquí está: “Hoy nació el heredero del trono, el Príncipe Trunks”. “Su madre es una esclava terrícola que se destaca en la tarea de investigación”. Es lo que me dijo ella… “Su Majestad dice: Mi hijo será el más fuerte de los guerreros porque, además de ser mi hijo, está demostrado que las uniones entre los saiyanes y otras razas como los terrícolas producen seres con inmensos poderes” …¡Entonces es por eso que mi contraparte hizo suya a esta Bulma! Creo que ya sé todo lo que necesito… Esto parece… Un universo paralelo, tal vez… una dimensión alternativa… ¡eso debe ser! ¿Pero por qué? ¿Cómo sucedió? ¡Ah, si aquí estuviera mi Bulma podría ayudarme a aclarar esto! Sin embargo ella está aquí… es ella… y no lo es…

Golpean a la puerta de la sala de lectura

Chambelán: Majestad, Su Alteza Real, la Princesa Rya, pide audiencia.

Vegeta: (muy asombrado piensa): ¡Mi hermana Rya! ¡Claro, ella también está aquí! Debe haber cambiado mucho, en mi línea de tiempo ella murió a los 11 años, cuando nuestro planeta fue destruido… (en voz alta): Chambelán, hazla pasar.

Entra Rya. Es una mujer alta y fuerte, medianamente atractiva, se parece un poco a su hermano con su sonrisa irónica y maligna. Sus cabellos son lacios y caen sobre sus hombros hasta la mitad de su espalda. Tiene un aspecto salvaje, lleva su cola enroscada en la cintura, como todos los de su raza, usa un amplio manto color rojo, una especie de corsé que modela sus formas femeninas y al mismo tiempo le sirve de armadura, unos pantalones negros muy ajustados y unas hombreras muy pronunciadas.

Rya: Hermano, necesito hablar contigo.

Vegeta (muy impresionado, pero tratando de disimular): Dime, ¿qué deseas?

Rya: Quiero pedirte que por un tiempo no me mandes a misiones de conquista, porque pienso que podré servir a tus intereses mucho mejor, si me quedara aquí por un tiempo, recuerda a esos conspiradores de la O.SA.PA.

Vegeta: ¿O.SA.PA.?

Rya: ¡Claro! ¿Acaso no recuerdas a la Organización de Saiyanes Pacifistas? Tú mismo me ordenaste que descubriera a los infames que osaron traicionarte y que los ejecutarías a todos.

Vegeta: ¡Saiyanes pacifistas! ¡Eso es el colmo! Es… imposible!

Rya (Con aire de suficiencia): Yo pienso igual y por eso te ayudaré.

Vegeta (trata de disimular): Me pregunto cómo es posible que los poderosos saiyanes no quieran pelear.

Rya (con cara de asco): Escuché que sólo piensan en vivir en paz y trabajar ¡desperdiciando sus poderes! Es una secta peligrosa que apareció hace un tiempo y se extendió como una peligrosa infección, aparentemente ahora sólo quieren que tú dejes en libertad a los pueblos que conquistamos con tanto trabajo o, si te niegas, lucharán contra ti, te matarán y tomarán el trono para llevar a cabo sus cobardes propósitos de paz.

Vegeta: ¡Es repugnante!

Rya: ¿Y, qué me contestas? ¿Puedo quedarme para investigar?

Vegeta: Sí, claro, tienes razón.

Rya: Entonces te pido permiso para retirarme.

Vegeta: Concedido, puedes irte.

Rya hace una reverencia y se va.

Vegeta (piensa): ¡Cómo se parece a mi madre! ¡Es igual! Parece mentira que haya podido volver a verla, después de tanto tiempo… ¿Así que en este mundo hay saiyanes pacifistas? ¡Ahí debe estar Kakarotto! Si los viera, mi padre se muere de nuevo. Me pregunto si podré contar con mi hermana para salir de ésta. Tal vez pueda confiar en esta Bulma, aunque no la reconozco. En mi línea de tiempo jamás la vi tan humilde y.. ¡cómo me respeta! ¡Y hasta me teme! ¡Ah, seguro que ese maldito la golpeó sin piedad para lograrlo! Bueno, ¿pero yo no quería eso? Además me estoy maldiciendo a mí mismo, ¿no? En fin, ya veremos, daré una vuelta por el palacio para investigar.

En otro lugar del palacio, Rya se encuentra con Bulma II

Rya: Bulma, quiero hablarte.

Bulma II: Estoy a las órdenes de Su Alteza (se inclina)

Rya: Se trata de Su Majestad, el rey

Bulma II: ¿Sí?

Rya: Hace unos instantes estuve con él y lo noté muy extraño, si bien estaba sentado me pareció que hasta había perdido la cola. ¿Tú qué dices?

Bulma II (con miedo de hablar): Ehhh, yo no sé qué decir, no soy nadie para juzgar el comportamiento de mi señor.

Rya (alentándola): Vamos, Bulma, puedes hablar tranquilamente conmigo, sabes que me agradas. Además, no olvido que eres la madre del heredero del trono, amén de ser la mujer de mi hermano, a pesar de tu condición de esclava. ¿Sabes?, a veces me pregunto qué tipo de vida habrás tenido en tu planeta. Me gustaría conocerlo, de veras.

Bulma II (muy asustada): ¡No, Alteza, Su Majestad me prometió que si yo le servía no atacaría mi planeta!

Rya (sonriendo): ¡Pero Bulma, tranquilízate, yo no pienso atacar la Tierra, de verdad! Sólo dije que me hubiera gustado conocerte allí, con tu gente. Anda, cuéntame todo lo que hacías allí, es una orden.

Bulma II (más tranquila): Bueno, yo era la hija de uno de los científicos más famosos de mi planeta, el Dr Brief, quien fue el que inventó el sistema de cápsulas que usamos aquí ahora. Vivíamos en el mismo centro de investigaciones, en una enorme casa, llamada Cápsule Corp. y yo me dedicaba a la investigación, al igual que mi padre. (Algunas lágrimas caen de sus ojos, pero Rya no les da importancia) Éramos muy felices… Un día yo fui a buscar información científica a ese planeta donde mi nave se rompió. Por casualidad también estaba allí Su Majestad, quien sin pensarlo dos veces me trajo hasta aquí. Lo demás ya lo sabe Su Alteza.

Rya: Vaya, es una historia interesante, de las que me gustan a mí. De todas maneras me parece que aquí no la pasas tan mal, ¿no? Tienes tu propio laboratorio, mandas a un grupo de científicos, tienes autoridad sobre los sirvientes y como si eso fuera poco, eres, hasta donde yo sé, la única mujer estable de mi hermano y la madre del heredero del trono. Aunque no lo creas hay muchos que te envidian.

Bulma II: Con su permiso, Alteza, le diré que no hay nada más importante que la libertad. Yo no tengo nada que decir de Su Majestad… (Rya la interrumpe, riendo, casi)

Rya: ¡Vamos, Bulma, eso no te lo cree nadie! Siempre hay algo para decir de mi hermano.

Bulma II: No, Alteza, contrariamente a lo que yo temía él cumplió todas sus promesas y no me maltrató demasiado.

Rya: Bien, tranquilízate y contéstame ¿Estás enterada sobre la O.SA.PA.?

Bulma II: Sí, Alteza.

Rya: ¿Qué opinas?

Bulma II: Son traidores a la corona.

Rya: Eso también lo sé yo, pero no es lo que te pregunto.

Bulma II (asustada): No lo sé, señora, yo no participo en ninguna conspiración, ¡créame!

Rya: ¡Qué miedo tienes! Yo te creo, sé que tú no estás en eso, pero pienso que según lo que me contaste podrías tener alguna simpatía por ellos. ¿Acaso no me hablaste de la libertad?

Bulma II: Jamás haría algo que perjudicara a mi señor, al padre de mi hijo.

Rya (Decide cambiar rápidamente de tema): Hablando del rey, vuelvo a lo que te pregunté al principio. ¿No lo notaste extraño?

Bulma II: Por la mañana estaba furioso sin razón (Rya la interrumpe)

Rya: Bueno, ése es su estado normal. A veces te compadezco, pequeña humana.

Bulma II: Además le faltaba la cola. Creo que debe haberla perdido en algún entrenamiento, por eso di orden a todos los sirvientes de palacio que ninguno de ellos mencionara el hecho.

Rya: Actuaste con prudencia, yo haré lo mismo con los nobles. De todas formas, ya le crecerá. Piensa sobre lo que hablamos antes. Ahora me retiro, tengo cosas muy importantes que hacer. (Rya se retira mientras repite por lo bajo) Veremos, veremos.
¿Qué pasará con el rey Vegeta II en la Tierra? ¿Podrán detenerlo Gokú y Gohan?

La Princesa Rya (dibujada por Alondra)
La Princesa Rya (dibujada por Alondra)
La Princesa Rya (dibujada por Lilibel)
La Princesa Rya (dibujada por Lilibel)