Capítulo 2: “Antiguas parejas”


En la sala principal de C.C., Trunks, su novia Jenny, Bra, y Goten estaban conversando, pero era evidente que los hijos de Bulma y Vegeta no se encontraban en las mejores condiciones por lo acontecido. Los visitantes se percataron de ello, y decidieron preguntarles a ambos lo ocurrido. Trunks y Bra accedieron y les contaron con detalles lo que había pasado:

BR: Y así fue… mis padres se separaron…

GT: Aún no puedo entenderlo. A pesar de que peleaban bastante, nunca pensé que tu mamá sería capaz de echar al tío Vegeta de tu casa.

TR: Pues si te parece increíble a ti, imagínate cómo podemos estar nosotros.

JN: No te preocupes, cariño –dijo Jenny, abrazando a su novio–. Todo va a salir bien.

TR: Ojalá sea cierto –musitó, correspondiendo al abrazo de su prometida.

En ese momento, el timbre de la casa sonó. Goten se levantó hacia la puerta y la abrió. Cual fue su sorpresa y la de todos presentes al ver que el nuevo visitante era nada más y nada menos que Yamcha.

GT: Ho-hola, Yamcha… ¡Tanto tiempo! Qué raro que hayas pasado por aquí justo hoy –dijo Goten, con el tono más irónico que pudo usar.

YM: Mmmm… creo que más raro es que estés aquí, ¿no te parece? –respondió casi con el mismo tono.

GT: Prácticamente vivo aquí desde que nací… “idiota” –pensó– Pero… ¿qué te trajo a la corporación… y con una caja de chocolates en la mano?

YM: ¿Esto? –dijo Yamcha, sacando una enorme caja en forma de corazón de atrás de su espalda–. La traje para Bulma, ella me invitó a venir. ¿Puedo pasar?

Goten no emitió palabra alguna y se apartó del medio de la puerta. Cuando Yamcha entró, no pudo evitar sentirse intimidado por dos miradas, que lo miraban con la misma frialdad que Vegeta lo hacía hace más de 20 años atrás, cada vez que él pasaba por esa puerta.

YM: Hola, muchachos. ¿Se encuentra Bulma?

Estos no respondieron. Siguieron mirándolo de la misma manera, hasta que una conocida voz, bajando de las escaleras, interrumpió el momento.

BL: ¡Yamcha! –lo saludó alegremente mientras se acercaba a él.

YM: Hola, Bulma –dijo abrazándola, acción que no fue del agrado de Trunks y Bra.

TR: Muchachos, vamos al jardín. Aquí el ambiente se puso demasiado espeso –dijo tomando a Jenny de la mano y saliendo de la sala, seguido por Goten y Bra.

BL: Disculpa el mal momento, Yamcha.

YM: No te preocupes. ¡Ah! Esto es para ti –dijo entregándole la caja de chocolates.

BL: ¡Gracias! Ven, subamos a mi habitación.

TR: No puedo creer que se atreva a venir –dijo sentándose muy molesto en una de las sillas del jardín.

JN: Bueno, él y tu mamá son amigos. A lo mejor quiere ayudar a solucionar el problema.

BR: Sí, cómo no. Ese Yamcha sólo está aprovechando la situación. Estoy segura que quiere que mi mamá vuelva con él ahora que mi papá se fue.

GT: No creo que eso pase. Sus papás llevan mucho tiempo juntos. De seguro que tu papá vuelve cuando tenga hambre –dijo llevándose la mano derecha detrás de la cabeza.

TR: Él no es como tú, Goten –dijo con una gran gota de sudor en la cabeza.


Cuando entraron a la habitación, Yamcha se sorprendió.

YM: ¡Vaya! Sí que ha cambiado tu habitación.

BL: ¿Lo crees? –preguntó dejando la caja de chocolates sobre el tocador–. Debe ser porque ya no es sólo “mi” habitación.

YM: Hacía mucho tiempo que no estaba aquí –dijo observando todo a su alrededor.

BL: Bastante… –susurró con los ojos llenos de lágrimas–. Yamcha notó el cambio en su voz y se volteó a verla.

YM: Esta vez… ¿la pelea fue en serio? –Bulma asintió con la cabeza. Yamcha se limitó a abrazarla. Ella no lloró, sólo intentó tranquilizarse–. Cuéntame lo que pasó –le dijo acariciando su rostro.

Luego de que ella le contara todo, Yamcha la tomó de la mano.

YM: ¡¡Y después de herir tus sentimientos, el miserable se largó!!

BL: No puedo creer que esto haya terminado así –dijo pasando una mano por su rostro.

YM: ¿Y qué piensas hacer?

BL: No lo sé, Yamcha. Yo…

YM: Escúchame, Bulma. Eres una mujer maravillosa. Si él no te supo valorar, que se vaya al diablo, pero tú debes continuar tu vida, con o sin él.

BL: Yamcha… tenemos una familia.

YM: Pues a él no le importó. De todos modos, quien se largó fue él. Tú no has hecho nada malo, así que no te sientas culpable. ¿Qué te parece si salimos a dar una vuelta? Te hará bien.

BL: De acuerdo –dijo sonriendo tristemente después de dudar un poco.