Capítulo 1: “Un peludo legado”

Era una mañana cualquiera en la capital del oeste, hay un ambiente tranquilo; todos los habitantes están empezando a despertarse y hay ya algunos que están despiertos desde muy temprano, como en la Capsule Corp, donde en la cámara de gravedad, Vegeta ya ha empezado su entrenamiento matutino, con grandes golpes y patadas, siempre tratando de alcanzar su meta que es ser más fuerte que Gokuh. Bulma ya se ha despertado y prepara el desayuno de sus hijos Trunks y Bra. Ya han pasado casi 20 años desde el enfrentamiento con Majin Buu y ahora ambos ya cuentan con 26 y 15 años, respectivamente. Trunks es todo un joven universitario y Bra ya está bastante crecida, el parecido que guarda con su madre es asombroso y es igual de hermosa que ella. Hace un buen tiempo que, animada por su amiga Pan, empezó a practicar artes marciales igual que su padre y hermano, y demostró ser muy buena, aunque aún no puede vencer a Pan en un combate, pero ella tiene mucho carácter y no es de las que se rinden fácilmente.

  • BR : Ajumm…. que cansada me siento… ¡Qué rabia! aún tengo sueño –dijo despertándose con desgano, porque el día anterior había practicado hasta tarde y le dolían todos los músculos– Parece que hoy será un día soleado…

Ya estaba a punto de levantarse, pero cuando se sentó, sintió algo extraño detrás de ella, como si le estuvieran oprimiendo. Rápidamente se dio vuelta y sus ojos se abrieron como platos…

La tranquilidad de la mañana fue rota por el espantoso grito que se escuchó y que casi parecía que cualquier habitante de las afueras lo escucharía. Todos subieron alarmados a la segunda planta, Bulma seguida de Trunks y se encontraron con Vegeta, que había llegado disparado, rompiendo una ventana…

  • VG : ¡¡¡BRA!!! ¡¡¡¡¡BRAAAA!!!!! ¡¡¡ABRE INMEDIATAMENTE!!! –llamó exaltado– ¡¡SI NO ABRES, ROMPO LA PUERTA!!
  • BL : Vegeta, por favor, ¡cálmate! Bra, ¿puedes escucharme?… Soy yo, mamá.
  • BR : ¿Mamá? –preguntó en voz muy baja.
  • BL : Sí, cariño, todos estamos aquí afuera muy preocupados; ¿qué te ha ocurrido?
  • BR : ¿Podrías pasar tu sola un momento, por favor?
  • VG : ¡¿Qué?! ¡¿Qué es lo que estás ocultando?! ¡Te ordeno que abras inmediatamente! –dijo molesto.
  • BR : ¡¡SÓLO MAMÁ!! –dijo casi gritando.

Al parecer era obvio que algo le había pasado a Bra y no quería que nadie más lo supiera. Todos estaban muy tensos, especialmente Vegeta, que adora a su hija y esto de que estuviera nervioso no era para menos.

  • BL : Esperen aquí un momento, veré qué le pasa –dijo mientras se acercaba a la puerta y trataba de encontrar alguna explicación; era algo extraño que ella estuviera así y que le pasara algo que solo quisiera que se enterara su madre… No, pensó unos momentos, no creo que sea por lo que nos pasa a nosotras las chicas, ella nunca se ha mostrado nerviosa, a menos que se tratara de otra cosa…

Bulma entró a la habitación de su hija, que estaba a oscuras, y la encontró sentada en la cama cubierta con una manta. Se le acercó y suavemente acarició su cabeza…

  • BL : Cariño…, ¿qué te pasa? ¿Por qué gritaste de esa manera? ¿Acaso te lastimaste?
  • BR : ………. –No dijo nada, sólo agitó la cabeza negativamente y miró a su madre con sus ojos asustados.
  • BL : ¿Qué es lo que te asusta? Por favor, dímelo…

Ella no dijo nada, sólo se paró delante de ella. Tenía puesto un camisón de dormir pero pudo dejar al descubierto lo que estaba ocultando… Bulma estuvo a punto de soltar una exclamación pero se cubrió la boca con las manos y miró sorprendida…

  • VG : ¿Que demonios estarán haciendo? ¡Saben de sobra que detesto esperar! –siguió murmurando ante la mirada de Trunks, que no había dicho nada hasta ese momento.
  • TR : Vamos, papá, no te preocupes, seguro que son una de esas cosas de mujeres que creen que no entendemos, apuesto que es una tontería…
  • VG : ¡¿Tontería?! ¡¿Acaso gritarías así por una tontería?! ¡¿Sólo para fastidiar y sacarnos corriendo a todos los idiotas, eh?! –dijo realmente irritado
  • TR : Bueno, yo sólo decía…
  • VG : Mejor cállate y veamos qué pasa –en ese momento, Bulma asomó la cabeza por la puerta de la habitación y llamó a su marido.
  • BL : Vegeta… ¿puedes venir un momento ? –preguntó algo nerviosa.
  • VG : ¿Y ahora qué? ¡¿Que diablos tiene que no puede salir?!
  • BL : ¡¡¡SÓLO PASA!!!
  • VG : Como sea una tontería, esta mocosa se va a enterar –pensó para sí, mientras entraba al cuarto.

Trunks se quedó afuera algo confundido, pero no pudo dejar de oír la exclamación de asombro que su padre lanzó, y ya harto de tanto misterio, entró junto con ellos. Los vio a los dos con los ojos muy abiertos, mirando a Bra que estaba de pie.

  • TR : ¡Oigan! ¿Pueden decirme que rayos está…? ¡¡¡Santo cielo!!! –Dijo al ver la peluda cola que mostraba su hermana y que ondeaba rítmicamente de arriba a abajo…
  • BR : ¡Perfecto! ¡Ahora toda la familia esta enterada! ¡Sólo falta que venga el resto de la ciudad! –dijo fastidiada.

Bulma miró interrogante a su marido, pero él no supo qué decir, sólo que no podía dejar de salir de su asombro al ver la cola de su hija. El sabía que la cola era su legado como Saiyajin y al igual que él la tuvo una vez, cualquiera de sus hijos también la tendrían, pero Bra ya había pasado la edad en que tendría que salirle, porque solamente les crecen cuando son niños y Bra ya era una adolescente. Simplemente no encontraba una explicación, a menos que tuviera que ver algo la cruza con los humanos y los cambios que podrían provocar… Bulma lo sacó de sus pensamientos de una pequeña sacudida y vio que su hija estaba frente a él…

  • BR : Papá… ¿por qué me ha salido una cola? –preguntó con sus ojos llenos de lágrimas.

Realmente ella no lo sabía, nunca le habían contado de las características de su raza y de la presencia de cola, aunque sabía que su padre es un Saiyajin porque puede transformarse en SSJ al igual que su hermano. Pero nunca le había contado de donde venían, el planeta de origen, de su vida pasada; no, ella nunca debía de enterarse de eso, sería muy triste para ella. Pero tendría que contarle parte de la historia para aclarar sus dudas.

  • VG : ¿Podrían dejarnos solos un momento? –les dijo– Tengo que hablar con ella.
  • TR : Pero… ¿por qué no podemos escuchar? –Preguntó Trunks, pero inmediatamente retrocedió unos pasos ante la mirada que su padre le dirigió, que pareció atravesarlo.
  • BL : Ven, hijo, haz caso a tu padre –dijo Bulma, y en unos instantes salieron de la habitación.

Vegeta se sentó al lado de su hija, que estaba en el borde de la cama. Hacía mucho tiempo que no se sentaba a hablar con ella, desde que era una pequeña, y le parecía increíble que hubiera crecido tanto, pero aunque no lo demuestre abiertamente, para él siempre sería su pequeña. Ella estaba con la cabeza baja con la cola a un lado para no aplastarla, realmente estaba asustada y no lo entendía…

  • VG : Bra, no tienes por que asustarte, lo que te ha pasado no es nada malo…
  • BR : ¡¡¿¿NADA MALO??!! ¡¡MÍRAME!! ¡¡PAREZCO UN FENOMENO!! ¡¡UN ANIMAL!! –gritó muy alterada– ¡¡¡SI PRETENDES QUE ME QUEDE TRANQUILA ESTÁS TOTALMENTE LOCO!!!
  • VG : ¡¡¡NO ME HABLES EN ESE TONO, JOVENCITA!!! –dijo realmente molesto, pero sus palabras sólo ayudaron para que la muchacha estallara en llanto. Trató de serenarse, tenía que ponerse en su lugar y tratar de comprenderla– Bra… escúchame, no quería hacerte llorar, demonios, realmente yo no soy bueno para estas cosas. Trata de escuchar lo que te voy a contar…

Vegeta comenzó con su historia, del planeta Vegeta, de la raza de los Saiyajin, le contó cómo perdió su cola, y que no era la única a la que le había pasado eso, porque al hijo de Kakarot, Gohan, también le había salido cola.

  • VG : Lo que no entiendo es porqué te ha salido a tu edad –dijo pensativo.

Bra había escuchado todo atentamente y le parecía increíble, pero al mismo tiempo sentía desagrado por su cola a pesar de ser vestigio de su herencia como saiyajin.

Mientras tanto, en el piso de abajo, en la cocina, Bulma y su hijo esperaban el resultado de la conversación. Bulma estaba terminando de poner la mesa para el desayuno, pero estaba preocupada por su hija, de lo que le estaría contando su padre. Tenía miedo de cómo lo fuera a tomar, especialmente conociendo el carácter de su querido esposo, pero sabía que él sería cuidadoso con ella. Trunks estaba sentado en la mesa mirando al vacío, pensando en lo que había pasado, luego se levantó y fue donde su madre.

  • TR : Mamá, ¿por qué a mí no me salió cola como al hijo de Goku, Son Gohan?… –preguntó extrañado, ya que ni a él ni a Goten les había salido cola ni de pequeños ni de grandes.
  • BL : La verdad no lo sé, hijo… Tal vez podría deberse a algo genético, pero no estoy segura. Pobre de tu hermana, espero que lo esté tomando bien –dijo preocupada.

Arriba, la conversación seguía…

  • BR : No te sientas mal, papá, la verdad creo que yo exageré y discúlpame por haberte gritado antes… sólo que… esta cola me hace sentir rara, como si fuera una especie de mono…

Estas últimas palabras golpearon en el cerebro de Vegeta como agua fría. Recordó las consecuencias de tener cola, el poder convertirse en ohzaru, un mono gigantesco y destructor cuando veía la luna llena. Maldición, sería terrible, pero debía hacer algo para proteger a su hija… afortunadamente en estos días era luna nueva y no habría problema, pero mejor esperaría a ver qué sucede más adelante. Pero aún no debía contarle eso ni de la terrible transformación que podría sufrir.

  • BR : Hooolaaaaa… Tierra llamando a papá… ¿me recibes? –preguntó Bra, agitando su mano delante de sus ojos.
  • VG : Ah… ¿qué?
  • BR : Vaya, parecía que estabas en el hiper-espacio, ¿por qué estabas tan pensativo?
  • VG : No es nada. No te preocupes por tu cola, ya veremos qué hacer en los próximos días. Ahora vístete, que vas a llegar tarde a la escuela.
  • BR : ¿A la escuela? ¡¿con este rabo?! ¡Ni de broma, no pienso hacer el ridículo ni dejar que se burlen de mí! ¡Mejor me quedo aquí tranquila!
  • VG : ¡¡Escúchame bien, porque sólo lo diré una vez!! Lo que piensas hacer sería muestra de cobardía, dejarte vencer por algo que no tiene mucha importancia. Entiende que no es el fin del mundo… Recuerda que perteneces a una raza de poderosos guerreros que nunca se han dejado vencer. ¡¡¡Esta es una oportunidad para demostrar de qué estás hecha, no sólo a mí, sino a todos los que estamos contigo!!!

Era la primera vez que le hablaba así a su hija, como si fuera una adulta. Ella no podía comportarse así a pesar de lo fastidiada que se encontrara.

  • BR : Pero… la cola… –preguntó temerosa.
  • VG : ¡¡No te hagas problemas por ella!! ¡Simplemente enróscala en tu cintura, y si te preguntan, di que es un cinturón y se acabó! –dijo fastidiado. De pronto, los ojos de la chiquilla comenzaron a brillar y cambió su expresión mientras enroscaba su cola como había dicho su padre.
  • BR : Oye… no es mala idea, ya me imagino las caras de envidiosas que pondrán mis compañeras si se dan cuenta… –Vegeta ya estaba saliendo del cuarto y de pronto sintió a su hija que se colgaba de su cuello al mismo tiempo que el beso que ella le daba en la mejilla– Gracias, papá, tú siempre sabes cómo hacerme sentir bien… te quiero mucho.
  • VG : Yo también, pequeña –dijo algo avergonzado, después de todo, sólo a ella le aguanta sus arrumacos– Ahora date prisa o llegarás tarde.
  • BR : Bajo en un instante –dijo mientras cerraba la puerta de su cuarto.

Vegeta esbozó una pequeña sonrisa mientras bajaba a la planta baja a reunirse con su familia.