Capítulo 1: “Oscura invocación”

En el planeta Aleda, las oscuras siluetas formadas por las sombras del grupo que contrastan con las montañas, palidecen ante fuego verdoso del altar del sacrificio.

Voz 1: Las emanaciones de energía son cada vez más intensas, pronto llegaremos al nivel deseado.

Voz 2: Tienes razón, Diobere. Pronto renacerá el gran Zanafer. Los saiyajins volveremos a ser la más poderosa familia de guerreros. De seguro él nos colocará en la cima de todo el universo.

Voz 3: ¡¿Eh?! ¡Esperen, el nivel es tremendo, sobrepasa todos nuestros cálculos!

Se produce una gran explosión, los tres hombres salen volando sin vida y caen cerca de allí. Una figura muy alta sale del aura de energía dorada.

Zanafer: Es increíble, después de 1000 años de encierro he logrado salir de ese limbo al cual fui confinado. ¡¿Eh?!, Esos tres muertos son saiyajins. Parece que a pesar de los años, mis hijos, los saiyajins, no han evolucionado nada, ni siquiera han alcanzado el mísero estado de super saiyajins. Pero a pesar de todo son mis hijos, resucitarán como mis leales sirvientes.

Los nombres de ese trío eran: Kaily, Diobere y Rekalo y desde aquel momento fueron la guardia de élite de Zanafer. Éste gira su mano e inmediatamente un aura amarilla cubre los tres cuerpos de los saiyajins. No sólo habían renacido, los tres eran super saiyajins.

Zanafer: ¿Dónde está el resto de los saiyajins?

Kaily: Lo sentimos, mi señor, pero toda nuestra raza desapareció cuando explotó el planeta Vegeta. Sólo quedamos nosotros tres.

Zanafer: ¡¿Cómo?!, esto es imposible, los saiyajins no pueden haber muerto. ¡Maldición!, mi plan de un imperio saiyajin que domine el universo no funcionará con tan sólo ustedes tres. ¡Esperen!, capto cinco energías saiyajins increíblemente fuertes hacia esa dirección. ¿Qué lugar es ése, Rekalo?

Rekalo: En esa dirección se encuentra el planeta Tierra, mi señor.

Zanafer: Vamos a la Tierra en busca de sus hermanos de sangre, debemos reunir la mayor cantidad de seguidores posibles, además si ese planeta es tan bueno como dicen tal vez establezca mi imperio desde allí.

Kaily, Diobere y Rekalo: ¡¡¡Sí, señor!!!