Capítulo 1: “Después de la gran batalla”

Luego que Gohan pudo por fin derrotar a Cell, los demás guerreros Z fueron a buscar las esferas del Dragón para poder resucitar a todas las personas que habían muerto desde que los androides #19 y #20 comenzaron su ataque contra la Tierra. Ahora que Dende era el nuevo Kaiosama del planeta Tierra, había logrado reforzar las esferas hasta el punto de que éstas pudieran conceder dos deseos en vez de uno y ya no tenían las limitaciones en cuanto al número de veces en que estas podían revivir a una persona (¡claro! siempre y cuando la muerte de esta persona no fuera de forma natural). Mientras Piccolo se dirigía al Templo Sagrado para que Dende pudiera curar a Gohan después de tan dura batalla, los demás, incluso Vegeta (que no se resignaba a que Goku muriera por alguien que no fuera él mismo), se dispusieron a reunir las esferas, deseosos de ver de nuevo a su amigo Goku (y temerosos de la reacción de Milk cuando se enterara de que había muerto de nuevo), y por supuesto, también para revivir a Trunks.

Templo Sagrado

No tomó mucho tiempo reunirlas todas, y una vez hecho esto, todos se dirigieron al Templo Sagrado en donde acordaron reunirse una vez logrado su objetivo. Una vez que estuvieron todos reunidos, Piccolo tomó la iniciativa he invocó al Dragón Shenlong.

Piccolo: ¡¡¡Aparece, Shenlong, y cumple nuestro deseo!!!

Al hacer esto, el cielo se oscureció y miles de relámpagos comenzaron a aparecer a través de todo el cielo, luego de lo cual, y de la nada, surgió el gran Dragón Shenlong dispuesto una vez más a cumplir los deseos de aquella persona que habían logrado reunir las Esferas del Dragón.

Shenlong: ¡Ustedes reunieron las esferas!, ¿cuál es su primer deseo?

Piccolo: Queremos que todas las personas que han muerto desde que lo androides #19 y #20 fueron activados, vuelvan a la vida, a excepción de los malvados.

Shenlong: Eso es muy sencillo… ¡Listo!

Justo en ese momento, aparecieron antes sus ojos Goku y Trunks, quienes quedaron un poco confundidos, porque no sabían bien lo que estaba sucediendo, y se asustaron mucho cuando todos sus amigos literalmente se lanzaron a recibirlos, con lágrimas en los ojos… Todos, menos Piccolo, que se limitó a sonreír, y Vegeta, que sería incapaz de expresar alegría ante los ojos de esos estúpidos humanos, aunque en el fondo estaba feliz de ver con vida a su hijo Trunks.

Gohan: ¡¡PAPÁ, QUÉ ALEGRÍA QUE ESTÉS VIVO!!

El niño salió corriendo, y se abrazó a su confundido padre.

Goku: Gohan, ¡¿pero que hago aquí?!, si se supone que como ya morí dos veces, no podía revivir de nuevo.

Piccolo: Goku, recuerda que ahora que Dende es el nuevo Kamisama de la Tierra, él mejoró a las esferas de forma que ahora, y si lo deseamos, podemos revivir a una persona todas las veces que queramos.

Con tanta alegría, nadie excepto Krilim se había percatado de la extraña aparición de dos personas en el Templo Sagrado. Al verlos se sorprendió mucho, pero a pesar de ello prefirió no decir nada, al menos por el momento.

Goku: ¡¡¡AAHH!!!, es cierto, Piccolo. La verdad es que lo había olvidado por completo, pero me alegro mucho de estar vivo de nuevo.

Krilim: Además, ninguno de nosotros quería darle la noticia a Milk de que estabas muerto de nuevo.

Yamcha: Sí, es cierto, creo que todos hubiéramos tenido que abandonar el planeta para estar a salvo de su ira.

En ese momento todos comenzaron a reír, pero entonces…

Shenlong: Estoy esperando su segundo deseo.

Tenshinhan: ¿Y ahora qué podemos pedir? Tal vez deberíamos guardar este deseo por si después lo necesitamos.

Krilim: Esperen, yo quisiera pedir algo, si están todos de acuerdo.